Durante 2026 se habilitaron hasta G. 6.000 millones mediante dos declaraciones de emergencia vinculadas al deterioro vial de Lambaré. Mientras tanto, puntos de intenso tránsito, como la zona de avenida Yacht y Ñemby, continúan mostrando calles deterioradas, veredas abandonadas y acumulación de basura.
Lambaré vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: dónde están los resultados de los millonarios recursos destinados a enfrentar la crisis vial.
Solo durante 2026 fueron habilitados hasta G. 6.000 millones a través de dos declaraciones de emergencia.
La primera se produjo en enero, todavía durante la administración de Guido González, cuando la Junta Municipal autorizó gestionar hasta G. 3.000 millones para hacer frente a la emergencia vial. Meses después, se habilitaron otros G. 3.000 millones bajo una nueva declaración de emergencia vial y ambiental.
Sin embargo, la situación de numerosas calles continúa siendo crítica.
Uno de los puntos señalados por vecinos y automovilistas es el sector de avenida Yacht y Ñemby, donde el deterioro de la calzada dificulta diariamente la circulación en una zona que soporta un importante flujo vehicular.
A los problemas del pavimento se suma el estado de las veredas y espacios laterales, donde se observa acumulación de basura y falta de mantenimiento.
DOS EMERGENCIAS EN UN MISMO AÑO
El problema adquiere mayor relevancia al observar los recursos puestos a disposición de la Municipalidad.
En enero fueron autorizados hasta G. 3.000 millones para atender la emergencia vial. Posteriormente se habilitaron otros G. 3.000 millones para una nueva emergencia vial y ambiental.
La suma potencial alcanza así los G. 6.000 millones en un solo año, mientras numerosos puntos de Lambaré continúan esperando intervenciones visibles.
El deterioro vial tampoco es un problema reciente. Lambaré acumula desde hace años reclamos por baches, problemas de drenaje, calles dañadas y falta de mantenimiento.
Por eso, la discusión ya no pasa únicamente por cuánto dinero se anuncia o se habilita, sino por qué obras fueron ejecutadas, cuánto se gastó efectivamente, qué calles fueron intervenidas y cuál fue el resultado concreto para los contribuyentes.
Los vecinos pagan sus impuestos. La Municipalidad dispone de recursos extraordinarios para enfrentar la emergencia.
Pero en sectores como Yacht y Ñemby, la solución todavía no se ve.
G. 6.000 millones habilitados en un año obligan a una rendición de cuentas clara: cuánto se utilizó, dónde se utilizó y qué obras puede mostrar hoy la Municipalidad de Lambaré.