El comisario Carlos Benítez aseguró que no se puede hablar de represión en el operativo policial desplegado durante la protesta de la denominada “Generación Z”. Según explicó, la intervención de los agentes se limitó a restablecer el orden en un corto lapso, tras registrarse incidentes que alteraban la tranquilidad pública.
«Uno puede hablar de represión si al día siguiente de una movilización aparece gente con la cabeza rota, con rastros de balines de goma o cachiporrazos. Nada de eso ocurrió; ni siquiera se usaron cachiporras. El nivel de fuerza aplicado no pasó de un tercer nivel, que es el control físico nada más», manifestó el comandante.
Por otro lado, Benítez informó que la Policía está brindando asistencia a las dos mujeres que resultaron afectadas tras la caída de motocicletas de agentes del Grupo Lince. «Yo hablé personalmente con madre e hija. La más joven ya fue sometida a una cirugía, y la propia directora de Sanidad Policial se encuentra realizando el seguimiento de su estado de salud», añadió.