La designación de Magalí Franco como intendenta interina de Lambaré volvió a evidenciar la división interna del PLRA. Pese a que el candidato liberal a la Intendencia, Nelson Medina, habría solicitado postergar por una semana la elección, los concejales liberales Lorenzo Mendieta, Diego Rotela y Daniel Molinas acompañaron el proceso que permitió la asunción de Franco tras la renuncia de Guido González.
La decisión generó cuestionamientos dentro del propio liberalismo, ya que los ediles volvieron a alinearse con el esquema político que respaldó la administración de González, hoy candidato a la reelección por la ANR.
El episodio profundiza la crisis de la oposición en Lambaré, donde las diferencias internas debilitan la estrategia electoral del PLRA y alimentan versiones sobre un eventual acercamiento de algunos dirigentes liberales al proyecto político de Guido González.
La situación deja al partido con una estructura dividida en plena campaña municipal y reabre el debate sobre la falta de unidad opositora frente al oficialismo colorado.