La abogada anticorrupción Ester Roa advirtió que la intención de reintroducir el voto secreto en la elección de autoridades de la Corte Suprema, así como eliminar los límites de mandato en superintendencias judiciales, representaría un grave retroceso para la justicia paraguaya. Según la activista, estas iniciativas podrían perpetuar el control político sobre los tribunales y blindar a magistrados cuestionados.
Roa señaló que el voto secreto facilitaría acuerdos ocultos y permitiría que jueces permanezcan inamovibles en circunscripciones clave como Amambay, Alto Paraná y Ñeembucú, regiones afectadas por el narcotráfico y el crimen organizado. “Pretenden un feudalismo judicial donde no haya rotación”, afirmó, destacando que políticos se benefician del statu quo para obtener fallos favorables.
La abogada también expresó su preocupación por la eliminación del límite de mandato en las superintendencias, medida que protegería a ministros con desempeño cuestionable. En relación a los juicios políticos impulsados por víctimas de la mafia de los pagarés, Roa indicó que la mayoría oficialista en el Congreso funciona como un “cerrojo” que impide cualquier sanción.
«Tenemos la grave sospecha de una injerencia política en dar una mano a los ministros para que operen a favor de ciertos intereses en determinados casos», sostuvo.
Por último, respecto a la intención de las víctimas de solicitar juicios políticos a algunos ministros de la Corte por inacción, Roa resaltó la importancia de visibilizar el mal desempeño de funciones, aunque advirtió que la iniciativa ciudadana difícilmente prosperará debido a la mayoría legislativa oficialista.