El deterioro de las calles, la acumulación de agua y la presencia de vertederos clandestinos forman parte del panorama cotidiano en varios puntos de Lambaré. Comerciantes y vecinos denuncian que la falta de respuestas de las autoridades afecta la circulación, la salud pública y también las ventas de los negocios de la zona.
Durante un recorrido realizado por el diario Última Hora sobre las avenidas San Isidro y Defensores del Chaco, se constató la existencia de numerosos baches, charcos de agua estancada y residuos acumulados. Con el paso de los vehículos, el agua sucia termina salpicando veredas, comercios y viviendas.
Antonia Gómez, comerciante frentista desde hace 25 años, lamentó que los problemas se repitan sin soluciones definitivas.
“Todo sigue igual. Vienen, recapan un poco y con las primeras lluvias vuelve a destruirse. Siempre hay agua estancada y, como soy comerciante, tengo que estar limpiando constantemente”, relató.
La falta de mantenimiento vial se suma a la acumulación de basura en distintos sectores de la ciudad. Los desperdicios permanecen durante días en calles y veredas, generando malos olores, contaminación y una imagen de abandono.
Erika Franco, comerciante de la zona de Américo Picco, señaló que esta situación perjudica directamente a los negocios.
“Somos sastres y vendemos imagen. Para nosotros es fundamental ofrecer una buena apariencia a nuestros clientes, pero a pocos metros tenemos un basural y las autoridades hacen la vista gorda. La gente tira bolsas de basura e incluso animales muertos”, denunció.
Vecinos y comerciantes reclaman una intervención urgente de la Municipalidad de Lambaré y de las instituciones responsables. Exigen soluciones duraderas para el estado de las calles, la limpieza de los espacios públicos y los constantes problemas de agua estancada.