Con apenas 16 años, el artista Juan Sebastián comienza a destacarse en el realismo figurativo, desarrollando su talento de manera autodidacta y con una disciplina constante.
Desde Lambaré, el joven construye su camino en el arte formándose a través de tutoriales y práctica intensiva, una dedicación que ya empieza a rendir frutos con ventas de sus obras y el reconocimiento dentro de la escena plástica nacional.
Su proyección apunta a metas internacionales, entre ellas participar y competir por el prestigioso Premio Henri Matisse, consolidando así una carrera artística que recién comienza pero que ya despierta atención.