Una nueva encuesta electoral de Arista Comunicaciones EAS muestra una competencia abierta en Lambaré. Guido González y Nelson Medina encabezan la intención de voto, pero también registran elevados niveles de rechazo que podrían jugarles una mala pasada en las elecciones municipales del próximo 4 de octubre.
El estudio, realizado entre 2.000 electores habilitados de 15 barrios de la ciudad, ubica en primer lugar a Guido González, candidato de la ANR, con el 31% de intención de voto. En segundo lugar aparece el liberal Nelson Medina, con el 27%, mientras que Celso Núñez, de la Alianza Unidos por Lambaré, alcanza el 23%.
Además, un 15% de los encuestados todavía no sabe por quién votará y el 4% prefirió no responder, un segmento que podría resultar decisivo para definir el resultado final.
Aunque González lidera la medición, también concentra los indicadores negativos más elevados. El 45% de los consultados afirmó que no votaría por el candidato colorado, mientras que su nivel de rechazo alcanza el 40%.
Estos números muestran que González tendría un importante techo electoral y que la ventaja obtenida actualmente podría no ser suficiente para garantizarle una victoria, especialmente en un escenario de alta participación.
La situación de Nelson Medina tampoco es cómoda. El representante del PLRA registra un 30% de rechazo y un 38% de los encuestados asegura que no votaría por él. Su desempeño dependería, en gran medida, de la capacidad de movilización de la estructura liberal y de la fidelidad de su electorado tradicional.
En contraste, Celso Núñez presenta los mejores niveles de aceptación. El candidato de la Alianza alcanza el 35%, por encima de González, que registra un 20%, y de Medina, con el 15%.
Núñez también posee los indicadores negativos más bajos: apenas un 10% de rechazo y otro 10% de personas que afirmaron que no lo votarían.
Sin embargo, esos números favorables todavía no se traducen completamente en intención de voto. El candidato de la Alianza permanece a ocho puntos del colorado y a cuatro del liberal.
Su principal dificultad sería la falta de una estructura territorial comparable con la maquinaria electoral de la ANR y el PLRA, además del tiempo disponible para convertir la aceptación ciudadana en votos efectivos.
La encuesta evidencia que el 4 de octubre no solamente competirán los candidatos, sino también las estructuras políticas. Colorados y liberales cuentan con décadas de organización, operadores territoriales y capacidad de movilización, mientras que la Alianza deberá apostar por una participación ciudadana extraordinaria para romper el predominio de los partidos tradicionales.
En Lambaré tendría que producirse una verdadera “revolución cívica” para que Celso Núñez logre imponerse. Es el candidato con mayor aceptación y menor rechazo, pero necesita que ese respaldo se transforme en una movilización masiva en las urnas.
La elección todavía está abierta. El 19% que aún no definió o no reveló su voto podría modificar completamente el escenario.
Para Guido González y Nelson Medina, el principal desafío será superar el fuerte rechazo que generan. Para Celso Núñez, será demostrar que una candidatura con menor estructura, pero con mejores niveles de aceptación, puede derrotar a las maquinarias tradicionales.