Óscar Rodríguez presentó su renuncia como intendente de Asunción previo a la presentación del informe de Carlos Pereira sobre la intervención de la Municipalidad de la capital.
Argumentó que su decisión busca preservar la paz y evitar un “juicio político” orquestado por la oposición. Añadió que está con la conciencia tranquila y negó irregularidades en su gestión, desatando un debate sobre el futuro de la capital.
Rodríguez justificó su renuncia afirmando que la oposición y la disidencia colorada tienen los votos para destituirlo, independientemente del informe de la intervención.
“No existe hecho punible alguno, ni lesión de confianza, mucho menos daño patrimonial”, aseguró, defendiendo que los recursos se manejaron bajo la figura de cuenta única.
Calificó el proceso como un “manoseo” político y decidió dar un paso al costado para no prolongar la controversia.
Por otro lado, el ahora exintendente criticó el sistema administrativo que, según él, hace “inviable” la gestión de Asunción sin recursos suficientes. Propuso una ley de capitalidad para garantizar financiamiento y obras de infraestructura, señalando que el Gobierno central debe involucrarse más. “Soy producto de un sistema que lleva décadas arrastrándose”, afirmó, llamando a cambios estructurales para modernizar la administración de la capital del país.
Rodríguez también apeló a los ciudadanos, reconociendo su derecho a cuestionar, pero instándolos a cumplir con sus obligaciones tributarias. “Necesitamos ponernos la camiseta de asuncenos”, expresó.
Finalmente, aseguró que, desde su asunción, trabajó con compromiso, aunque reconoció que su gestión pudo ser percibida de manera desigual por la población.